2 de noviembre de 2009

ENTREVISTA A EBELIN ORTIZ



Actriz y cantante. Una de las más famosas y reconocidas artistas de ascendencia afroperuana nos cuenta algunas anécdotas de los inicios de su carrera artística y los obstáculos que tuvo que sortear. Así mismo, resalta la complejidad del problema y anota el sacrificio que se debe realizar para poder exterminar esta gran deficiencia en nuestra sociedad.

En los inicios de tu carrera artística ¿sufriste algún tipo de marginación por tu ascendencia afro?

Aquí sucede algo curioso: En el Perú no existe un racismo directo, lo que hay es una marginación, diríamos, “asolapada”. Nadie te va a decir: “Te discrimino por ser una mujer afro”. Nadie te excluye de los elencos por ser afro. Lo que te dicen es que no hay un papel para ti, como si los roles no estuvieran hechos para todos los actores. Algo parecido me sucedía cuando estaba en el elenco de Yola Polastri y las otras niñas no deseaban jugar conmigo.

¿Cómo ves en la actualidad el problema del racismo en el Perú, sobre todo en el ámbito artístico?

La situación continúa igual. Lo que ha variado es la forma en la que la gente trata de aparentar su racismo. Tenemos, por ejemplo, a personas que resaltan el hecho de tener amigos afroperuanos. Ese énfasis es también una forma de racismo; porque, al final de cuentas, los amigos son amigos; al margen de su raza o condición social.

Hace poco leí en una revista una noticia que me pareció pintoresca: “Madonna está poniendo de moda que se adopte un niño afro”. ¡Esto también es una manera de racismo! O sea, ahora, como tienes plata y quieres ser cool tienes, y debes, adoptar un niño africano.

El material musical, que estrenaste hace poco, ¿cuánto de la cultura, de la lucha afrodescendiente le has incluido?

En realidad este es un tema complicado. Mi manera de ver las cosas tampoco es frontal. Por ejemplo, la música que se hace no es de protesta, no es mi estilo que sea así; pero, los arreglos, las composiciones, las ejecuciones, etc.; todo lo hace gente afro. Como expresión yo sí siento que es muy afro.

Las jóvenes promesas del arte afroperuano ¿cómo toman esta problemática racista?

Actualmente, debido a que recién estoy retomando la música, no he estado en mucho contacto con los jóvenes talentos.

Sé que hay jóvenes afro que se están preparando, que están estudiando. Lo que creo es que la labor de los actuales artistas permitirá que estos nuevos talentos, en una frase coloquial, “se la lleven más fácil”. Yo, junto a mis compañeros, nos sentimos feliz de realizar esta labor.

¿Sientes que los afros están representados, como debería ser, en el ámbito artístico peruano?

La realidad establece que somos muy pocos los artistas afro. Hay muy pocos nuevos valores que emergen. Sin embargo, hace poco converse con un compañero y junto a él nos dimos cuenta de que la población afrodescendiente en el Perú debe ser alrededor del 10%, entonces, la cantidad de actores afro sí están representando a esta población en el universo artístico peruano.

¿Cómo observas la situación de política cultural en el Perú? ¿Crees que es inclusiva para todas las formas de expresión?

Lo que sucede es que nuestra lucha es distinta: No sólo luchamos grupalmente; sino, también, individualmente. Yo, por ejemplo, tuve que producir sola mis últimas presentaciones; recién ahora, me están invitando para apoyarme algunas empresas y organizaciones. El gobierno aquí no apoya.

Cuando te dan el papel de Magnolia Merino en una entrevista que te realizaron se comentó que aquel rol protagónico representaba un rescate y un triunfo de la mujer afro. ¿Tú lo consideras así?

No, esa afirmación no encaja con mi forma de ver las cosas. Sencillamente, yo creo que me consideraron en el papel por que soy una actriz que encajaba en los requerimientos del personaje, más allá de mi color de piel o mi ascendencia racial. Esto, al fin de cuentas, me hace sentir bien pues no me contrataron por ser afro; sino, por mis cualidades como actriz.

Yo considero que mi lucha es que; más allá de mi raza, de mi color de piel, de mi religión o mi idea política, se me tomé en cuenta por ser una actriz, como cualquier otra.

¿Cuán importante es para ti que se te considere como uno de los personajes, actualmente, más representantes de la cultura afro?

En realidad nunca me he propuesto esta situación. Yo siempre he referido que lo único que hago es cumplir mi trabajo. Mi lucha siempre ha sido por mi reconocimiento como mujer y perteneciente a la cultura afro.

¿Sientes que esta lucha es larga? ¿Cómo sienten los artistas afro este camino?

Claro que la lucha es larga y la seguirá siendo por mucho tiempo más. Una campaña no va a hacer que la gente deje de sentir rechazo; sin embargo, se la considera un paso importante en todo este proceso.

Los artistas afro consideramos que estamos trabajando en esto hasta que lleguen otros y la continúen. Al menos, de nuestra parte, seguiremos aportando a esta reivindicación de nuestros derechos y los de nuestro pueblo hasta el final de nuestros días.