25 de mayo de 2010

MUCHO OJO: Humor turbio

Por: Fernando Vivas
Lunes 24 de Mayo del 2010
Fuente: Diario "El Comercio"

Hizo bien la ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Nidia Vílchez, en exhortar a las funerarias a no armar cuadrillas de cargadores afroperuanos. Es una tradición anacrónica que proclama simbólicamente, en pleno nuevo milenio, con paso lento y grave compás, que la negra es una raza inferior que sirve para cargar muertos blanqueados y cuidar puertas de hoteles y casinos “fichos”.

Exhortar a cambiar una costumbre que tiene en pie de lucha a activistas afroperuanos es lo más democrático que se puede hacer: se evita la imposición de una norma con nombres propios (con la ley genérica antidiscriminación basta) y se espera que el exhortado tenga, primero, la mente abierta para reflexionar sobre lo que quizá nunca ha reflexionado y, segundo, la decencia de dialogar con sus objetores. Como hay familias enteras que dependen del empleo funerario, el cambio debería ser gradual. Que por ahora los empresarios dejen de ofrecer cuadrillas exclusivamente de afroperuanos hasta que el tiempo y la demanda conviertan al negocio de la muerte en uno más en que nadie se fije en la raza del que chambea. Que enterrar a alguien sea una afirmación de los retos de la vida y del presente antes que un pago ritual a los prejuicios del pasado.

Lamento que con todo esto “El especial del humor” no haya hecho una parodia, sino un sketch con mango en que el Estado acaba dando una ley que prohíbe a los afroperuanos como Bartola tener agencias funerarias. La trampa sirvió para que reapareciera el Negro Mama de Jorge Benavides, cuya terquedad es más grande que su chispa.

Soy militante de la autorregulación y tengo la esperanza de que en nuestra pantalla nos entendamos en temas de antidiscriminación sin llegar al caso de EE.UU., donde la FCC (Federal Communications Commision) sí admite quejas por contenidos racistas. Ojalá que JB y su socio Carlos Álvarez concilien con la ONG Lundu, que encabeza la protesta antirracista.
http://elcomercio.pe/impresa/notas/mucho-ojo-humor-turbio/20100524/483943