31 de marzo de 2010

Mucho ojo: Un esclavo en el 2
*Por Fernado Vivas

He estado en varios paneles sobre el racismo, coincidiendo con sociólogos, activistas antidiscriminación y líderes indígenas, en que la ciudadanía debe reclamar enérgicamente a la TV y a sus anunciantes para que ecualicen su bulla racista. Y estoy harto de toparme con gente preocupada por inofensivas lisuras y desnudos en la pantalla pero que se le pasan por las narices programas que sistemáticamente agreden a comunidades enteras, remeciéndolas hasta los cimientos de su identidad con bromas que los minimizan, los animalizan y los etiquetan con prejuicio.

En una de esas mesas aburridas de puro consensuales, se levantó un activista afroperuano y nos increpó por discriminar a la población afroperuana en nuestro rollo. ¡Tenía razón! Nos referimos casi siempre a la discriminación de lo andino e invisibilizamos a los afroperuanos.

Por eso ahora quiero lamentar la reaparición del Negro Mama, personaje de Jorge Benavides, que, con toda naturalidad, reproduce el estereotipo racista que pinta al negro bruto, simiesco, bembón y vengativo.

JB ha dicho que él no busca denigrar al afroperuano. Pero lo haces, pues hombre. Te digo cómo: tu criatura no está construida con rasgos únicos y diversos, no estereotipados, que nos la hagan ver como un sujeto con un drama particular; por el contrario, está esbozada en base a clichés que todos asociamos a una forma odiosa de describir la negritud, de tal modo que, al verlo, uno entienda que Mama es rencoroso y animal como se supone que son todos los negros. Eso es racismo puro, Jorge.

La asociación afroperuana Lundu ha enviado cartas a Canal 2 y espera que la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA) y Concortv, el ente que recibe quejas del público contra la tele, la ayuden a hacer entender a Frecuencia Latina que tiene que autorregularse en esta delicada materia, pues en el 2010 ya no hay esclavos, ni siquiera del humor.